domingo, 4 de diciembre de 2011

EL MONSTRUO... SE DESPERTÓ?

  Quienes hacemos -o al menos intentamos- incursionar en el mundo de la música, desde sus diferentes lugares, pero más precisamente como compositores e intérpretes, solemos ir variando nuestra escala de prioridades con los años. Al principio nos atrae el simple hecho de ser como aquellas personas que tanto admiramos, como también poder conseguir todas las chicas que éste consigue gracias a su fama...
  Con el transcurrir del tiempo, las experiencias y el estudio; podemos encontrar placer en el solo hecho de ser músicos: una raza absolutamente particular y diferente. Hacer amigos exclusivamente del medio y compartir escenario con personas maravillosas...
  Entre todos estos placeres que la actividad nos otorga, está siempre instaurado el hecho de poder "vivir de lo que tanto nos gusta"; ya sea con nuestra banda y canciones; como sesionistas o simplemente como instrumentistas de alguien de renombre. La últimas dos opciones son en si, las más relajadas, es decir: se puede hacer buen dinero sin demasiada "exposición"; pero esto está exclusivamente reservado para quienes en gran parte hayan renunciado a su faz creativa, al menos por un tiempo y al bregar por hacerse de un "nombre" entre sus pares, más allá del reconocimiento del público.
  Cuando ponemos nuestras fichas a la primera de las opciones, puede que sucedan -entre tantas- dos cosas: subsistir desde un lugar entre el "under" y ser un artista feliz y despojado de todo tipo de conceptos extra-musicales; o hacer una fuerte apuesta difusora desde el perfil y lo exclusivamente mediático.
  Ahora... ¿Qué pasa cuando desde mi postura "anti-difusiva", inconscientemente hago que mi condición de "under" trascienda varias de las fronteras que yo mismo establecí desde un principio?
   Es lo que sucedió hace algunos años con el fenómeno "Patricio Rey y los Redonditos de Ricota". Su lider, el Indio Solari, debió abandonar una postura que para estos tiempos, ya es medio caricaturesca y frente a los medios que tanto había esquivado, tuvo que poner fin a lo que parecía ser "un camión cuesta abajo y sin frenos". Por razones que cada uno analizará y en el fondo sabrá, su agrupación se mitificó, alcanzando límites que -seguramente- ni siquiera él mismo imaginó. Tal vez su condición de torturado en el proceso y sus letras -que bien podrían ser publicadas en libros- hicieron que muchas personas lo viesen como una especie de "gurú" del subdesarrollo. Su deteriorada relación con Skay Beilinson, además de los motivos que mencionamos antes, aceleraron su lanzamiento como solista, pero... ¿No es Solari el mito, mas allá de "Patricio Rey y los..."?
  Desde hace varios días que suelo leer en los post de la gente, en las diferentes redes sociales, mensajes de aliento y de gran espectativa por viajar  al recital del Indio...
¿Habrá aprendido de sus viejos errores y cuidará que el monstruo no vuelva a despertarse?
Bueno... los dejo que ya sale el bondi para Tandil...

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