Cuantas veces en nuestra niñez, se nos ofrecía un premio a cambio de realizar ínfimas labores; como por ejemplo, juntar y ordenar nuestros juguetes, guardar nuestro triciclo o tratar bien a nuestra mascota de turno. Todo eso lo cumplíamos con el solo objetivo de lograr el objeto de nuestra promesa; ya sea un dulce, mirar un rato más de tv, o algún billete para nuestra porcina alcancía. Jamás en aquellos tiempos se nos hubiese ocurrido pensar que en el mundo de los adultos, estos "intercambios" iban a ser moneda corriente para absolutamente todo lo que hagamos...
Ahora se plantea una cuestión que cuando niños jamás hubiésemos pensado que podía llegar a suceder: que al finalizar nuestra parte, la recompensa nunca apareciese. Es el momento en donde nuestras pequeñas cabecitas de entonces, nos indicaban una inmediata ruptura en llanto a modo de reclamo. Si esto no resultaba, señoras y señores, nos encontrábamos ante nuestra primer desilución. Ahi se nos instala en la mente nuestra primera luz de alarma ante una promesa: empezamos a exigir garantías de cumplimiento antes de poner nuestra parte del trato... ¿Por qué siendo ya adultos mayores, solemos hacer caso omiso a este aviso ya instaurado en nosotros desde nuestra primera infancia?
La política argentina, lleva este estigma de reiterados incumplimientos desde épocas de Rivadavia, a pesar de que por aquellos tiempos, la palabra tenía un valor del cual hoy carece. Se puede afirmar que hoy día, hasta lo firmado tiene un valor más que relativo...
Este último 23 de octubre, mas del 50% de los argentinos depositó un determinado papel en las urnas, a la espera del cumplimiento de muchas promesas; pero cuidado...! Tal vez se trate de personas que siempre recibieron lo que se les prometió, sino no se explica de otra manera que encima de no cumplir con muchos de los items de la "promesa", se ligan una paliza de rebote (devaluación encubierta, quita de subsidios, inflación, etc). Ahora bien: ¿Puede ser que a esta altura de sus vidas, gran parte de estos argentinos que pusieron su votos, se queden mirando como aquel entonces con ojos mojados, y preguntando entre sollozos... Y EL CHUPETÍN!!??
Buena vida y buen finde para todos!
BIENVENIDOS!
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