sábado, 17 de diciembre de 2011

Hay que mudarse!

  Quienes hemos tenido la suerte de vivir en una casa paterna propia, con nuestro cuarto, patio, jardín y demás dependencias, crecimos con el concepto del "espacio suficiente" para todo tipo de menesteres. Si nos dejaban ir a jugar, solo debíamos escoger entre el "afuera" o "adentro", o entre nuestro cuarto o el quincho. Nuestros padres en aquellos años, trabajaban de forma segura, además de contar con un dinero suficiente para cubrir nuestras necesidades de alimentación, educación, entretenimientos, etc...
  Nada más seguro que tomar el ejemplo de nuestros progenitores, en cuanto a la manera de regirse en la vida: con códigos de ética firmes y con un sentido de la responsabilidad suficiente para con las personas a cargo.
  Con el correr de los tiempos, sobrevino una debacle en el concepto generalizado del término. Desde nuestros cambiantes destinos como pais, hasta nuestro código primario como células originarias de la sociedad: es decir, como familias. La incertidumbre e inestabilidad laboral, hizo que aquella película que les contaba de nuestras infancias se vea afectada en varios de sus capítulos. Los que no aparecían por aquellos años -o solo en contadas excepciones son: mudanza, cambio de colegio, desocupación, divorcio e inseguridad.
  Rara vez se producía el hecho de cambiar de vivienda. Solo sucedía en la grata tarea de progresar, yendo a una casa mejor, o por cuestiones de trabajo de los padres, por lo cual se imponía un cambio de localidad y por ende de nuestros establecimientos educativos. En la actualidad, los ajustes de alquileres, los aumentos en las cuotas de colegios privados, hacen que estos procesos generen una situación de estres en quienes las experimentan, ya que se someten a una baja de calidad o cantidad de espacio en pos de una vivienda "a nuestro alcance", y un retroceso en el nivel educativo que seguramente dejará cicatrices visibles a futuro.
  Los divorcios y la andanada de cambios en las vidas de quienes componen una familia. Aquí se comprenden todos los ejemplos que citábamos anteriormente.
  En cuanto a la inseguridad, podemos decir que nos modificó en un ciento porciento el mapa de nuestro recorrido, limitando nuestro accionar y el de nuestros hijos solo a lo que consideramos "seguro", debiendo resignar asi lo que conocimos en aquellas felices infancias como la "libertad de elegir"...
  Muchos crecen sin ver a sus padres trabajar, ni lograr una estabilidad en cuanto a todo lo que desde hace un rato venimos describiendo; modificando así, irreversiblemente, su código ético. Personas sin escrúpulos ni principios que confunden la peligrosa frase  "salir a conseguir plata" con "trabajar"; sin respetar al otro en sus derechos, necesidades, padecimientos, etc...
  En un famoso relato de Ray Brádbury, un señor que al viajar en el tiempo hacia la prehistoria, pisó por descuido una mariposa; influyendo asi en una interminable cadena evolutiva de tal forma, que al volver al presente comprobó que nada era igual que antes de su viaje. En mi modesta óptica, compruebo que hace rato nuestros dirigentes han pisado la mariposa, y que estos seres del presente nada tienen que ver con aquellos que empeñaban su palabra de manera válida, cumplían sus compromisos, respetaban los derechos del otro y se esforzaban por lograr sus objetivos...
  Permítanme seguir siendo un defensor de los códigos, de la amistad no por conveniencia y de la solidaridad gratuita...
  Buen fin de semana!

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